Reconstruyéndonos

Escúchame, si quieres, en la versión podcast:

Sé qué hace tiempo que no nos vemos y por eso hoy me gustaría contarte porque he estado  un poco ausente en los últimos meses.

Además, me gustaría también que hiciéramos balance del año y que juntos reenfocáramos nuestros objetivos para el próximo año, aprovechando las fechas en las que estamos. 

Voy a serte sincero. Este año ha sido una locura, un despropósito. Se nos ha venido todo nuestro mundo abajo.

Sin ir mas lejos, ayer me encontraba con una amiga que me contaba que en los últimos meses, su vida había cambiado por completo. No solo por la pandemia que estamos viviendo sino por sus consecuencias y por todos los efectos colaterales.

Fíjate, me contaba que durante el confinamiento  había entrado en crisis con su pareja. 

Durante esos días, tanto ella como su pareja, habían experimentado una gran ansiedad… 

Ahora ya lo vemos muy lejano, pero acuérdate de cómo fue esa primera ola y del elevado nivel de incertidumbre y de tensión que vivimos…

Pues bien, mi amiga y su pareja vivieron este periodo con tanta tensión y tanta incertidumbre que esto les hizo entrar en crisis. 

Una crisis que en su caso, además se veía afectada por el efecto de los niños. Ya que ellos tenían hijos muy pequeños que estaban en una edad en la que era muy difícil mantenerlos todo el día encerrados en casa y que permanecieran tranquilos.

El tema es que esta situación hizo que las fracturas que tenía la pareja y que se venían arrastrando desde hacía tiempo, acabaran de abrirse por completo y que la pareja se acabara rompiendo. 

Así que mi amiga me contaba que en los últimos meses se había separado de su pareja, y que al mismo tiempo su pareja había perdido su empleo,  y que  a ella por otro lado le habían dado más responsabilidad en su trabajo porque estaban despidiendo a gente y esto había hecho que a ella le dieran más trabajo… 

Y ella se daba cuenta de que su vida había cambiado por completo, no solo por la pandemia sino por todas las cosas que estaban cambiando a su alrededor…

Porque además también tenemos que tener en cuenta todas la limitaciones y todas las restricciones que estamos viviendo, que al fin y al cabo son una pérdida de nuestra libertad.

Habían cambiado tantas cosas,  que esto había llevado a  mi amiga a que se sintiera desbordada, a que se sintiera emocionalmente agotada… cansada, estresada, ansiada… con ganas ya de pasar página de una vez por todas.

Y  mira, cuando me contó esto, me vino a la mente un pensamiento que me está rodando por la cabeza en los últimos meses… 

Y es que llevo semanas pensando, que en este último año,  la vida de la mayoría de la gente ha cambiado por completo.

Y te lo digo, porque no te imaginas la cantidad de gente que viene a hablar conmigo, ya sea porque necesita trabajar conmigo para gestionar su estrés, o simplemente gente que me conoce y con la que me encuentro por la calle y que comienza a contarme todos los cambios que ha habido en su vidas… y no te imaginas la cantidad de gente a la que le ha cambiado la vida en el último año.

Estoy viendo de todo, parejas en crisis, separaciones, enfermedades, despidos, tensiones en el trabajo…

Fíjate que incluso yo que soy una persona bastante objetiva que no tiende a ver los problemas como obstáculos sino como situaciones que necesitan ser esquivadas, bordeadas o situaciones que necesitan ser afrontadas de forma diferente,  me he dado de bruces contra esta realidad.

Y ya no solo porque nos hayamos visto en medio de una pandemia mundial que nos está haciendo vivir una realidad tan extraña, tan llena de nuevas reglas y con tanta incertidumbre, sino  también por todas sus consecuencias.

En mi caso, en los últimos meses no he podido estar tan presente porque he tenido tanto trabajo que me he visto con la necesidad de priorizar… he tenido tal carga de trabajo que he tenido que poner todo mi esfuerzo y energía en aquellas actividades que considero más importantes, es decir, que a nivel profesional son aquellas actividades que me ayudan a generar ingresos y por eso he tenido que dejar un poco de lado todas esas actividades que hago si pretender conseguir nada a cambio, el podcast, la newsletter, el blog y los cursos gratuitos que hago puntualmente.

Cuando me di cuenta de que mi carga de trabajo estaba subiendo tanto y que no llegaba a todo, comencé aplicar técnicas de gestión del tiempo. 

Y como ya hemos comentado en otros episodios de podcast, para ello decidí centrarme en lo importante y decidí centrarme en el 20% de las actividades que acaban generando el 80 por ciento de mis resultados.

Pero, voy a serte sincero, a mi toda esta situación también me ha afectado emocionalmente y mentalmente. 

Yo como tú o como mucha otra gente que nos está escuchando, he tenido que cambiar mis rutinas de trabajo, he tenido que aumentar el número de hora de teletrabajo, he tenido que  organizarme de una nueva forma, he tenido que cambiar mis hábitos a la hora de hacer deporte, he tenido que adaptarme a los cambios que mi pareja también ha tenido que implementar, he tenido que cambiar mis hábitos de ocio y de consumo…

Y como no, me he visto viviendo una nueva realidad cargada de límites y restricciones.

En la que hay decenas de cosas que antes podíamos hacer , y ahora no podemos hacer.

Que si los restaurantes no pueden abrir, que si pueden abrir pero mejor quédate en la terraza, que cuidado si vas a cine o al teatro, y bueno, podría seguir y seguir…

Y además como sabéis yo vivo en Madrid, pero gran parte de mi familia vive en Levante, por lo que también me he visto afectado por las restricciones a la hora de salir de Madrid o a la hora de ir a casa de mis padres…

Y por si fuera poco toda la carga de negatividad o de malas noticias que constantemente  hay en le televisión, con el tema del virus, las elecciones norteamericanas, el blacklifes mattrers… 

Que levante la mano el que no le afecte esta situación.

Con todo esto quiero decir que me ha cambiado la vida por completo, y que hay una gran cantidad de hábitos y rutinas que tenia implementados y que ahora he tenido que dejar de hacer o he tenido que sustituir por nuevos hábitos y rutinas…

Y la verdad es que de alguna manera siento que mi vida anterior se ha venido abajo u no porque mi nueva vida se mala, sino simplemente diferente. Pero siento que estoy viviendo muchos pequeños duelos por muchas cosas de las que me he tenido que despedir. 

Ahora bien. Déjame que diga una cosa,. Yo he decidido plantarme. Hasta aquí hemos llegado.

Ha llegado la hora de reconstruirnos.

Está claro que nuestras vidas han cambiado y que los cimientos que sujetaban nuestras vidas anteriores se han caído 

Y ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que nos encontramos ante una nueva realidad y que nos tenemos que adaptar a esa nueva realidad.

De nada sirve seguir mirando hacia atrás.

Ha llegado el momento de mirar hacia delante. 

Ha llegado el momento de aceptar nuestra nueva situación.

Y sea cual sea nuestra nueva realidad, adaptarnos a ella.

Y no solo adaptarnos, si no también moldear esa nueva realidad para que se ajuste a lo que nos gustaría que fuera.

Es decir ha llegado el momento de que nos responsabilicemos de nuestra vidas.

De que utilicemos ese gran poder que todos tenemos, que es la capacidad  de dirigir nuestra atención y nuestra energía hacia aquello que deseemos alcanzar.

Por eso ahora más que nunca, ya no solo es una responsabilidad sino que es una obligación, el elegir nuestro camino.

¿Cómo te gustaría que fuese tu vida en el próximo año? ¿Qué cambios te gustaría introducir? ¿Cómo  te gustaría verte a nivel profesional? ¿Cómo te gustaría verte a nivel personal, a nivel familiar o a nivel social?

En tu vida a hay nuevas circunstancias, nuevas reglas y nuevas condiciones.

Y no te estoy diciendo que esta nueva vida te tenga que gustar o que te tengas que esforzar para que te guste. 

Te estoy diciendo que es lo que hay. Y que sabiendo que es lo que hay y aceptando que estas son tus nuevas circunstancias ¿Qué puedes hacer que esté en tu mano para que tu vida en bajo estas circunstancias sea mejor?

Te estoy pidiendo que aceptes la situación y que pases a la acción.

Es el momento de ponerte objetivos.

¿Pero porque es importante que te pongas objetivos?

Está claro que la vida siempre nos va a llevar a algún lugar.

Pero no nos interesa que ese lugar sea cualquier lugar.

Nos interesa que ese lugar sea lo más cercano posible a lugar que tú haya elegido.

Nos interesa que no sea la inercia, la inacción o la facta de toma de decisiones la que elija el lugar hacia el que te diriges, por ti.

Es importante que te pongas objetivos porque si tú no decides esos objetivos, la vida los decidirá por ti. 

Tu jefe, tu pareja, tus amigos, el gobierno, tu familia, las circunstancias… cualquiera va a decidir hacia donde te vas a dirigir.

Y no quieres que eso sea así.

Por eso reflexiona cual quieres que sea tu dirección, como es la visión que tienes de la vida que te gustaría tener y de qué manera te puedes acercar a ella.

Piensa como vas a reconstruir tu nueva vida.

Reflexiona sobre cuáles van a ser los pilares y los cimientos que soporten tu nueva realidad.

Piensa cual es el propósito que quieres alcanzar a través de esos objetivos? De qué manera van a contribuir a tu vida sea mejor?

Date cuenta que no es necesario que te pongas grandes objetivos. Lo que es importe es que sean alcanzables y que los puedas implementar.

Piensa de qué manera puedes crear hábitos y rutinas que te ayuden a alcanzar esos objetivos.

Y pon esos hábitos en tu agenda para convertirlos en una realidad.

Y lo más importante, adquiere el compromiso de cumplir con lo que te propongas.

Ponerte objetivos y dirigirte hacia ellos para acercarte a la vida que deseas es un ejercicio de autoestima y de amor propio.

Tú mereces todo lo buenos que está por venir y todo lo que vas cosechar gracias a tu acción y compromiso, por eso  prepárate para recibir todo aquello que en estos momento estas deseando.

¡Y ahora es tu turno!

Como parte de tu plan de acción de esta semana me gustaría que decidieras tres objetivos, que tradujeras esos objetivos en acciones concretas y que pensaras una forma de medir si has cumplido con lo que te proponías o no, y que agendarás en tu agenda el tiempo y las rutinas necesarias que te permitirán sostener esas acciones en el tiempo.

Por cierto, me gustaría decirte que ahora tienes disponible mi curso gratuito Súper Enfoque, el curso que te ayudará a desarrollar tu atención plena. Un curso en el que durante cinco días ejercitaremos juntos tu capacidad de atención. Un curso que te ayudará a mejorar tu capacidad para mantenerte en el momento presente, te ayudará a mejorar tu productividad y te permitirá vivir mas concientemente aquellas cosas que te hacen feliz en la vida.

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